Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Arte’ Category

‌Una de las manifestaciones de la romanización en Cantabria, tras su conquista, fue la difusión de un nuevo urbanismo que incluía, entre otras cosas, edificios con tejados de teja. Hasta entonces las construcciones se cubrían con elementos vegetales y pieles curtidas, en ocasiones reforzados por manteado de barro.

tejado-barcelonaEl tejado romano constaba de dos tipos de tejas: la tegula plana, de, al menos, 40 x 30 cm, caracterizada por dos rebordes laterales salientes, y el imbrex semicircular, el cual se disponía sobre la intersección de dos tégulas para evitar que se filtrase la lluvia. La teja medieval y posteriores seguirán el modelo del imbrex romano, si bien, normalmente, de factura más pequeña y sin decoración de digitaciones o sellos, que a veces llevaban en época romana para marcar el taller. En cambio, la tégula plana con reborde saliente es típica romana, por lo que cuando aparece no hay duda de su cronología.

Las tégulas se usan preferentemente para techar un edificio, aunque también se han constatado más usos. De este modo, se han descubierto tumbas cubiertas a base de tegulae, especialmente en inhumaciones cristianas desde el siglo IV (en Cantabria no se han encontrado tumbas altomedievales completamente cubiertas, sino solo en parte con imbrices o usándolos como almohada u orejeras del muerto, en Maliaño, Santa María de Hito y Camesa) o desagües hechos a base de imbrices (en espacios termales de Maliaño y Camesa, por ejemplo). Así mismo, los romanos usaban fragmentos de teja para mezclarlos con mortero y construir muros y suelos.Techar un tejado con estas piezas de barro cocido suponía un gran peso, ya que al menos miden 2 cm de grosor. Para un edificio de 180 m2 de planta, M. L. Ramos calcula más de 2.500 tejas y  14 toneladas de peso. Esto implica que los muros, vigas y soportes interiores tenían que ser bastantes más sólidos que en los casos en que se cubría con elementos vegetales. De hecho, no todos los edificios de una ciudad romana se cubrían con teja, como se aprecia claramente en Julióbriga. Por eso, cuando se techa con estas piezas de barro cocido se trata en todos los casos de edificios romanos importantes.

 

Tejas romanas en Cantabria se han descubierto en:

a) Yacimientos romanos urbanos:

– Maliaño: más de un millar de fragmentos de tegulae (c. 700) e imbrices (c. 900) cubrían unas termas y una casa, cuyo tejado apareció desplomado en el suelo.

Castro Urdiales-Flavióbriga: más de 200 fragmentos de tegulae y 235 imbrices, que son bastantes, teniendo en cuenta lo escaso de la excavación: apenas una insula y un espacio termal.

Retortillo-Julióbriga: muy pocas tejas (4 tegulae y 24 imbrices), lo que implicaría que la mayoría de las edificaciones (más de 10 casas excavadas) estaba techada con elementos vegetales, incluido el foro, pese a la reconstrucción de la domus-museo (más propia de una casa pompeyana o emeritense).

Camesa-Rebolledo: 8 tegulae y 125 imbrices, muchos de ellos usados como elementos constructivos en El Conventón: 14 ímbrices completos se han recuperado en la atarjea, y hay bastantes trozos unidos con mortero para hacer los muros de tapial, por lo que es posible que en este yacimiento del interior no se usara la teja como elemento de cubrición (pero también es cierto que la zona termal fue entera desmontada y no se conservan in situ ningún ladrillo de suspensurae que sin duda tuvo que haber). Disponían de tejado de teja un edificio al Noroeste de El Conventón y, seguramente, en la zona de La Cueva, donde son numerosos los fragmentos de teja romana esparcidos por el suelo. En tumbas visigodas-altomedievales de niños se han recuperado tejas curvas como tapa y almohada.

b) Villae o edificios romanos aislados, ya sea en ambientes rurales o portuarios:

La Magdalena: una quincena de fragmentos de tegulae pertenecientes a una villa altoimperial no exmagdalenacavada bajo el Tenis y el Balneario  (y en la torre que estaría ubicada en el actual recinto de los patos aparecieron tejas curvas, acaso  imbrices). Pese a no estar excavada, la existencia de un edificio romano importante es indudable por los restos de un mosaico, toscos pedestales, muros de mampostería, ladrillos circulares de un espacio termal y abundante cerámica sigillata sudgálica e hispánica.

Catedral de Santander: fragmentos de tejas romanas en termas bajoimperiales. No son muchas, pero es que sobre ellas se asentó la iglesia medieval, que destruyó las termas.

Santa María de Hito: numerosas tejas, algunas con marcas, se recuperaron en esta villa bajoimperial. Algunas se reusaron en las tumbas visigodas-altomedievales como almohadas y orejeras para el cráneo de muertos, al igual que en otras necrópolis de la época (Maliaño y Camesa).

c) Yacimientos sin construcciones descubiertas (sin muros), pero que por la cantidad de fragmentos de tejas halladas debieron contar con edificios romanos  de entidad:

San Bartolomé de Elechas: alrededor de un centenar de tegulae e imbrices fueron recogidos en la línea de costa, prueba de que era un embarcadero romano que contaba con, al menos, un edificio importante.

pontejos.jpg

En pequeña isla de La Campanuca se han descubierto al menos cinco fragmentos de tegulae e imbrices, así como varios ladrillos romanos, que acaso se correspondan a la construcción de la cercana Elechas y que hayan sido arrastrados por el mar. Del mismo modo, en Gajano y Galizano se mencionan posibles tejas romanas, pero seguramente sean materiales intrusivos, traídos por el mar desde el yacimiento cercano de Elechas.

Sta María de Santoña: más de 20 tegulae y de 20 imbrices, así como otros restos de material constructivo (ladrillos, clavos) y numerosas cerámicas. Teniendo en cuenta lo escaso del terreno excavado, las tejas son indicativas de la existencia, al igual que en Elechas, de un puerto con edificaciones romanas de buena factura.

Huerta de Quintana (Suances): numerosas tejas romanas se observan formando parte del muro actual junto a la iglesia, por lo que debieron ser reaprovechadas de un edificio ignoto romano cercano.

Maoño: recientemente ha aparecido un depósito con un buen número de tegulae y algún imbrex.

Alto del Gurugú (Guarnizo): solo se han recuperado en una intervención de urgencia una tegula y un imbrex decorado, pero, asimismo, un inequívoco ladrillo termal. Además, en foto aérea se ve una construcción absidiada típica de las termas romanas. Con estos hallazgos seguramente se pueden relacionar también la tegula y el ladrillo romanos recogidos en el cercano barrio del Infierno en Guarnizo.

d) Castella o estructuras defensivas romanas en acrópolis o junto a oppida prerromanos del interior, conquistados en las Guerras Cántabras, por lo que acaso los escasos fragmentos de teja hallados en ellos respondan a elementos constructivos del muro y no siempre a tejados:

Peña Amaya: M. Cisneros refiere el descubrimiento de numerosos fragmentos de tejas romanas en la acrópolis.

Monte Bernorio: una quincena de tegulae.

-Mave: 10 tegulae y 14 imbrices, según M. L. Ramos.

Pico del Oro (San Felices de Buelna): para M. Serna las tejas halladas en el Pico del Oro indicarían que el castellum estaba techado con estos elementos de barro.

Pico Jano (Vega de Liébana): un solo fragmento de teja que revela para los investigadores que en este caso la techumbre del castellum sería vegetal.

-Monte Cildá: 2 tegulae y 55 imbrices que pudieran ser elementos aprovechados en la construcción bajoimperial de la muralla para defenderse de las incursiones bárbaras.

e) Hallazgos aislados, sin vinculación clara con un yacimiento romano de entidad:

Comillas: una tegula completa de 49 x 30 x 3,2 cm, seguramente traída por el Marqués de sus excavaciones en otros yacimientos romanos.

Calle Gándara (Santander): se mencionan fragmentos tejas junto al hallazgo de la terracota de Baco, pero aquellos, a diferencia de esta, no se conservan en la actualidad.

Los Pandos (Vispieres): un gran fragmento de imbrex junto a otro material constructivo.

-La Isla (Colunga): C. Alvargonzález en 1903 refiere el hallazgo de tegulae e imbrices, junto a columnas de hipocausto, tubos de plomo y un mosaico.

f) Cuevas con fragmentos de una teja (ya sea tegula o imbrex):

Brujas (Suances): tres fragmentos de tegulae acompañados de cerámica sigillata tardía y un ladrillo circular, que prueban la presencia cercana de un edificio romano.

-La Clotilde (Reocín): un gran imbrex junto a sigillata.

Llogro (Puente Arce): un imbrex con decoración acanalada como los romanos.

-Villanueva (Villaescusa): fragmentos de tegula y de un posible imbrex.

-La Vallina (Porrúa): restos partidos de una tegula.

Además, el Conde Vega de Sella cita la presencia de tejas romanas en los estratos superiores de la cueva paleolítica de Cueto de la Mina (Posada), y también se han citado en la cueva de La Cuesta (Oreña), pero seguramente sean medievales.

Las tejas, debido a su peso (más de 2 kilos el imbrex más ligero, y hasta 15 kilos la tegula más pesada) y a su fragilidad (se rompen si se golpean fuerte), no se transportarían a largas distancias, sino que habría alfares locales. La Ley de Urso, de época cesariana, establecía que dichos talleres de tejas debían ubicarse a las afueras de las ciudades, dado el peligro de incendio que suponían sus hornos, que tenían que superar los 600 ºC para poder cocerlas. Por tanto, el hallazgo de tejas romanas implica la existencia de, al menos, un edificio de buena factura en las cercanías. Esto es clave para buscar nuevos asentamientos y patrones de poblamiento en la Cantabria romana, sobre todo, los hallazgos recogidos en los apartados “c”, “e” y “f”.

 

Dedicado a Alma

Anuncios

Read Full Post »

Empate que supo a muy poco en la capital maragata. El partido de ayer fue un choque sin un dominador claro, de los que son muy atractivos para el espectador imparcial pero que tienen con el corazón en un puño a los que somos incapaces de ser plenamente objetivos, pues el Racing es uno de los que se mide en duelo. Tras una primera parte en la que hubo fases de dominio evidente del Racing, aunque con ocasiones claras para ambas escuadras, la oportunidad de los verdiblancos para ponerse por delante, llegaría cuando tan solo restaba un minuto para la conclusión del primer acto. Dioni intenta un recorte dentro del área, el defensa le caza y… penalti. Riguroso, muy riguroso, pero penalti. Disparó el propio delantero andaluz pero el cancerbero maragato, adivinó la trayectoria del balón, evitando el gol en un primer instante pero repeliéndola, de manera que Coulibaly, raudo y atento, pudo hacerse con el rechace y anotar el primer gol de la tarde.

Pi, pi, piiiiiiiii. ¡A la caseta! Coincidiendo con la puesta de sol, que ninguno de los presentes queríamos que llegase pues nos imaginábamos la que nos esperaba tras ello en la más que fría capital astorgana, el Racing se iba al descanso ganando 0-1 y momentaneamente situado en segunda posición de la tabla. Los más de 300 seguidores desplazados, pudieron tomarse una caña y charlar un rato en el ayer más concurrido que nunca, bar del Complejo Municipal de “La Eragudina”. Un ambiente acogedor en un estadio que ayer se quedó pequeño y en el que pudimos comprobar lo bien que el Atlético Astorga F.C. cuida a sus socios, entregándoles mantas verdes, como el color oficial del equipo y encendiendo unos pequeños calefactores situados en la cubierta de la única tribuna con la que cuenta el estadio… Sin duda, todo un lujazo, más propio de estadios como el Bernabéu pero que los presentes, también agradecimos enormemente. 

La segunda mitad fue más de lo mismo, salvo en los primeros minutos en los que esta vez, fue al Astorga a quien le toco llevar la iniciativa del encuentro, con unas cuantas buenas ocasiones, que a punto estuvieron de costarle un disgusto al portero de un Racing que pareció salir destemplado pero que, afortunadamente para los intereses santanderinos, pronto volvió a entrar en calor. Justo cuando el Racing mejor parecía estar y disponía de las ocasiones más claras, David Bandera, el “killer” por excelencia del conjunto leonés, (que fue quien llevó la iniciativa en ataque durante todo el encuentro, disponiendo de ocasiones muy claras), recogió en el borde del área un despeje de la defensa del Racing y se inventó un fuerte disparo ante el que nada pudo hacer Óscar Santiago. Empate a 1 y desde ahí, poco más pudimos ver, salvo algún intento tibio en ambas áreas por terminar de llevarse el encuentro. 

Pitido final y reparto de puntos. El portero local fue manteado por sus compañeros, pues ayer jugó su último partido como profesional, debido a una lesión en el hombro que le impide continuar. La afición racinguista desplazada, también se sumó al homenaje, aplaudiendo al experimentado guardameta. El propio club, como tal, ya se había sumado previamente al hacerle entrega “Tuto” Sañudo (Presidente de Honor de la entidad), de la primera indumentaria verdiblanca para esta temporada.

 

FICHA TÉCNICA:

Atlético Astorga 1: Javi, Cristian, Juanra, Antonio, Víctor, Víctor Andrés, Diego, Ivi Vales, Roberto Puente, David Bandera y Lago (Marcos, min. 65).
Racing 1: Óscar Santiago, Fede San Emeterio, César Caneda, Jon García, Mikel Santamaría, Álvaro Peña, Borja Granero, Óscar Fernández, Dani Rodríguez (Migue García, min. 87), Couibaly (Francis, min. 57) y Dioni.
 
Goles: 0-1, min. 45: Coulibaly. 1-1, min. 74: David Bandera.
 
Árbitro: Villa Maestre (Colegio Extremeño). Amonestó al local Juanra y a los visitantes Jon García, Álvaro Peña, Borja Granero, Migue García y Fede San Emeterio.
 
Incidencias: Unos mil aficionados, más de 300 del Racing. Día soleado en La Eragudina. 

Read Full Post »

DSC_0001

Read Full Post »

(Calle San Fernando de Santander.)

Tal vez algún ingenuo pueda preguntarse a estas alturas cómo está el tema del urbanismo en la provincia de Cantabria y qué podemos destacar de su capital. Pues bien, de esto quiero hablar precisamente hoy en el blog, o, quizá mejor, quiero dejar que sea un amigo, un especialista en cuestiones del patrimonio, el que exponga la situación que se ha dado y se da todavía en la región. Les presento, pues, a continuación ese relato, algo pulido por mí mismo en su redacción, pero fiel al original en todo su contenido, para que lo disfruten… o rabien por dentro de todo lo que hemos perdido.

(Vista aérea de Cazoña.)

1. PLANTEAMIENTO GENERAL SOBRE PATRIMONIO Y URBANISMO EN CANTABRIA

Para empezar, hemos de considerar que hasta los años 70 del siglo XX no hubo -no sólo en España, sino en toda Europa- una auténtica conciencia preocupada en la conservación de los cascos históricos de las ciudades, más allá de ciertos intentos de conservar tan sólo algunos edificios considerados especialmente singulares, pero que, muchas veces, al quedar destruido el resto, quedaron totalmente descontextualizados.

(Otra vista de la “belleza monumental” de Cazoña.)

La destrucción y la desvirtuación de edificios o conjuntos arquitectónicos enteros con valor histórico han venido marcadas en España, y en ello Cantabria ha sido buen exponente, por un conjunto de tristes fenómenos, frente a los cuales las instituciones competentes han mostrado indeferencia cuando no han sido ellas mismas las responsables directas.

  • DESCONTEXTUALIZACIÓN DE EDIFICIOS. Se ha dado frecuentemente el caso de edificios singulares que han quedado descontextualizados al haber sido rodeados (caso del Palacio de Riva-Herrera de Santander) por edificaciones modernas que en muchas ocasiones han obedecido a criterios de carácter especulativo.

(Palacio de Riva-Herrera de Santander, antes de su “restauración”.)

  • RESTAURACIONES SIN CRITERIO HISTÓRICO Y/O ESTÉTICO. Ha sido frecuente la restauración de edificios antiguos sin ningún criterio histórico (caso de la Torre de Estrada, en Val de San Vicente, en cuya restauración se ha rellenado gran parte del foso que la rodeaba).

(Torre de Estrada, Val de San Vicente, una vez “restaurada”.)

  • ELIMINACIÓN DE LA UNIDAD DE CONJUNTO CON LA CONSTRUCCIÓN DE NUEVAS ÁREAS URBANIZADAS. En conjuntos históricos muy característicos de Cantabria (como Luey, en Val de San Vicente) se han construido urbanizaciones que han destruido la singularidad y la estética del conjunto (Luey constituía un buen ejemplo de pueblo tradicional, con casas típicas, muchas de ellas barrocas).

(Chalets adosados en Luey.)

  • REFORMAS INADECUADAS Y SIN CRITERIO HISTÓRICO-ESTÉTICO HECHAS POR PARTICUARES. En los años 60 del pasado siglo, con el “desarrollismo” y el crecimiento económico, muchos particulares procedieron a arreglar las casas tradicionales sin seguir ningún criterio, eliminando balcones, cubriendo fachadas con plaquetas o cambiando ventanas…, tal como ha sucedido, por ejemplo, en el caso de Escobedo.
  •  CARENCIA DE DECLARACIONES -CON FIGURAS DE PROTECCIÓN- DE NUMEROSOS CONJUNTOS DE INTERÉS HISTÓRICO-ARTÍSTICO. En Cantabria, las declaraciones han afectado muchas veces a edificios aislados especialmente notables (tales como palacios o torres), pero existen conjuntos de interés, que, al carecer de algún tipo de arquitectura nobiliaria, y pese a tratarse de conjuntos completos de casas antiguas, han quedado fuera de cualquier declaración que implique su protección. Este sería el caso de La Hayuela (Udías) o el de Riclones (Rionansa). En relación con este último fenómeno, la tendencia existente ha sido siempre a declarar la arquitectura nobiliaria, mientras que las construcciones propias de las clases más populares han quedado excluidas de cualquier medida de protección, lo que ha implicado frecuentemente su degradación (algunas se han convertido en almacenes). Además, con vistas a su protección, se han considerado básicamente edificios o conjuntos que abarcan hasta principios del siglo XX, pero hay, asimismo, otros edificios o conjuntos posteriores que, por su singularidad, por lo que representan en la historia de la arquitectura regional, deberían igualmente ser protegidos, y hoy no lo están.

(Vista de Riclones.)

2. EL CASO DE SANTANDER Y SU ENTORNO

Hoy, en el entorno de la Bahía de Santander apenas se conservan edificios históricos relevantes. En los monumentos de época medieval la conservación es en general muy deficiente, y tampoco es posible hablar de ningún conjunto histórico bien conservado, pues todos han sido destruidos o muy transformados desde los años 50 del siglo pasado (Astillero, Igollo…). Todos los espacios se han llenado de urbanizaciones y chalets, y ello ha provocado que se hayan perdido los conjuntos típicamente montañeses, de los que sólo se han mantenido pequeños “relictos”. Pero, por si fuera poco, tampoco se ha procedido a la declaración de lo que actualmente se conserva, un patrimonio que continúa constantemente amenazado, aunque últimamente ya se haya empezado a incluirlo a medida que se desarrollan los planes urbanísticos.

El patrimonio mejor conservado en el entorno de la Bahía es el religioso, pero casi todo él es de época moderna, y en muchos casos sus manifestaciones se han desvirtuado con añadidos antiestéticos (ejemplos son la iglesia de San Julián de Herrera o la ermita de Nuestra Señora de Solares, ambas en Camargo).

(Iglesia de San Julián de Herrera de Camargo, con su “hermoso” añadido en el lateral.)

Otro patrimonio del que también conservamos bastantes ejemplos es el civil, con casonas singulares, pero que frecuentemente han sido reformadas con escaso criterio estético, haciéndose desaparecer elementos originales (como las corraladas) y añadiéndose otros elementos que desvirtúan (caso del Ayuntamiento de Camargo o del Palacio de Pronillo en Santander).

https://i0.wp.com/upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e1/Puerto_de_Santand%C3%A9_en_1867_%28J._Laurent%29.jpg

(Imagen de Santander en 1867 con el Castillo de San Felipe y, detrás de él, la catedral.)

Por lo que se refiere a la arquitectura militar, Santander, como villa medieval, estuvo amurallada y contaba con un castillo, el Castillo de San Felipe. Pero este castillo, reformado en el siglo XVI, fue derribado en la última década del siglo XIX, mientras que las murallas de la ciudad fueron siendo destruidas progresivamente y no se han valorados hasta hace escasos años. De ellas sólo visible hoy un pequeño fragmento cuya musealización ha supuesto un enorme gasto de dinero.

(Fragmento de la muralla medieval de Santander en la Plaza Porticada durante el proceso de musealización.)

Del resto de fortificaciones de época moderna se han conservado pocos vestigios, que, además, siguen actualmente sin protección. El elemento arquitectónico más importante en este ámbito y que todavía se conserva sería el Castillo de Corbanera en La Maruca, que parece abandonado a su suerte. Precisamente, cerca de éste se encontraba hasta hace poco los restos de la Batería de San Pedro del Mar, hoy absolutamente transformada/destruida al realizarse una supuesta restauración que en realidad supuso las total reinterpretación del monumento, eliminándose elementos originales y añadiéndose otros totalmente descontextualizados.

(Castillo de Corbanera en La Maruca.)

Por último, de la Guerra Civil hasta hoy la protección a los monumentos conservados también ha brillado por su ausencia. Véanse los casos de las baterías de Piquío o El Faro, que han sido abandonadas a su suerte.

https://i1.wp.com/upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/23/Nido_de_ametralladoras_de_Piqu%C3%ADo_%28Santander%29.jpg

(Nido de ametralladoras de la Guerra Civil en los Jardines de Piquío de Santander.)

Como conclusión a este apartado, podemos decir que la ciudad de Santander ha perdido hoy casi todo el carácter histórico y hasta topográfico que poseía originalmente. Somorrostro, núcleo original de la ciudad, está casi completamente desmontado, de tal manera que sólo se conserva parte de la cabecera y la parte occidental del cerro. Allí se han ido abriendo calles enteras, como la Calle Cádiz. Por otra parte, lo poco del casco antiguo que quedaba en la parte occidental de la ciudad (zona del Cabildo de Arriba) se ha dejado caer y, los escasos testimonios que perviven y que no amenazan ruina -tal como sucede con la pequeña la casa barroca con escudo de la Calle Alta- están en mal estado de conservación.

(Casa barroca de la Calle Alta de Santander. Apréciese el escudo en la parte derecha del edificio.)

A propósito, toda esta zona del Cabildo de Arriba, la más histórica de Santander, no ha sido nunca declarada con ninguna figura de protección, como tampoco lo han sido la Calle Arrabal ni la Calle Medio. Lo que sí se ha declarado es el ensanche de la ciudad (zona hacia Pereda) y otras zonas urbanas construidas desde mediados del siglo XIX, tales como El Sardinero, que, por lo demás, ha sido muy modificado.

(Muestra de los pocos edificios del Santander antiguo que todavía quedan en el Cabildo de Arriba y del penoso estado en que se encuentran muchos. La mayor parte de las casas antiguas han sido durante años abandondas a su suerte y finalmente o han colapsado o han sido derribadas por las autoridades.)

En el Paseo Pereda, que constituye una de las zonas actualmente más valoradas de la ciudad (hasta el punto casi de ser el “escaparate” de la misma), se conservan todavía, en la parte inferior de algunos edificios, testimonios del siglo XVIII, siendo el resto de la factura de las misma construcciones de los siglos XIX y XX. Pero sucede que al hacerse también reformas en estos edificios se han eliminado de ellos elementos originales (caso de las antiguas cornisas).

(Edificios antiguos del Paseo Pereda de Santander.)

Otros edificios históricos, como la Aduana (de estilo “Chicago recurrente”) o el Edificio de Tabacalera, o no están protegidos o lo están insuficientemente.

Aduana de Santander

(Edificio de la Aduana de Santander.)

Además, gran parte de las construcciones e instalaciones son muchas veces insuficientes o de mala calidad. Veamos un caso.

barrio-pesquero-santander-fincas

(Casas del Barrio Pesquero de Santander.)

El Barrio Pesquero, barrio de pescadores creado ex novo en los años 40 del siglo pasado -antes de esta fecha, los pescadores residían en Tetuán-, fue construido con un presupuesto bastante inferior del considerado originalmente, lo que se tradujo en la edificación de casas de mala calidad y que no contaban con los suficientes servicios, un fenómeno que sucedió igualmente en la zona de la Calle Castilla-Marqués de la Hermida y también en las prolongaciones que se han hecho de la ciudad y que se han llevado a cabo sin ningún plan preconcebido. Es más, en todas estas ampliaciones lo que ha primado ha sido más bien la especulación claramente amparada por las instituciones.

http://blogs.elpais.com/.a/6a00d8341bfb1653ef0133f304eec5970b-550wi

(Edificios “monumentales” en Marqués de la Hermida, frente al Barrio Pesquero.)

Todo este conjunto de fenómenos y problemas mencionados ha hecho finalmente que lo que ha quedado de Santander configure hoy día una ciudad con escaso interés arquitectónico -especialmente si la comparamos con muchas otras-, en la que es difícil apreciar el desarrollo histórico que ha seguido y en la que se percibe la ausencia de un centro urbano claro. A todo ello se suma, y eso también hay que tenerlo presente, el hecho de que se ha procedido en ella a una destrucción más o menos sistemática de todos sus yacimientos arqueológicos.

(Vista aérea de Santander y su crecimiento.)

De momento creo que dejaremos ya para otro día el abordar el urbanismo de otros núcleos de población importantes de Cantabria tales como Castro Urdiales, Laredo, Torrelavega o Reinosa…, donde la barrabasadas en los últimos años han sido también incontables.

Hasta la próxima.

Read Full Post »

Hoy les traigo un par de dibujos realizados hace unos cuantos años pero que perfectamente podrían reflejar el momento actual de muchas personas en nuestro país.

Gente indignada y gente con ganas de dar la batalla.

El Indignado

El Indignado

By Engels

By Engels

Read Full Post »

Por suerte o por desgracia eligió ser empleado de banca, del Hispano Americano, para ser más concreto. Nunca quiso promocionar, pese a las insistencias de los jefes. Aquello no era lo suyo. A él lo que le gustaba era escribir y dibujar, meditar, soñar despierto en una mañana gris de números y cuentas, y plasmarlo en su tiempo de ocio.

De aquellas ensoñaciones proceden estos dibujos, que bien pudieron convertirse en carteles publicitarios de la época.

ducados

expo

Imagen 023

Read Full Post »

Esta torre, además de ser considerada como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, originó la palabra “faro” en nuestra lengua, al encontrarse en la isla de Pharos, Alejandría.

asterix_cleopatre

Dicen los historiadores que un terremoto acabó con su vida en el siglo XIV. Pero ¿cómo fue su vida?

alejandria

Read Full Post »

Older Posts »