Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Personajes de ayer y hoy’ Category

Un amigo me recordó hace algunos meses el caso de lo que llamaré “El bisonte de Sieso”, y de él quiero tratar precisamente en esta entrada del blog.

Ejemplos de publicidad subliminal podrán encontrar a miles en todas las partes del mundo y desde hace muchas décadas. Y Cantabria no ha sido en ello la excepción, aunque cierto es que desconozco si se han dado en esta pequeña región más episodios como el que vamos a presentar a continuación.

Sí, amigos, muchos recordaréis aquel “famoso” caso; lo que muchos creen que fue la utilización de una imagen tomada de la propia Prehistoria regional para inculcar, más o menos subrepticiamente, una tendencia política determinada. Pero que nadie se confunda ni quiera ver un sesgo político concreto en esta entrada, porque todos los partidos políticos, de todo signo, recurrieron, recurren y recurrirán a la manipulación, si con ello pueden asegurarse un puñado de electores. Pero en este caso -una vez más- le ha tocado al PP.

En su día (hace ya algo más de 15 años) se hablaba en Cantabria del supuesto secuestro de un número de la revista Interviú en el que se hablaba en uno de sus reportajes del “lado más oscuro” del que entonces era alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro (PP), el mismo que habría organizado el preciso día de salir a la luz la revista un “comando” encargado de “saquear” los kioscos de Santander con el fin de evitar que los ciudadanos de la ciudad pudieran adquirirla y enterarse de sus chanchuchos.

Y fue también por aquellas fechas en que José Joaquín Martínez Sieso (PP) era presidente de Cantabria, cuando comenzó a circular entre la población un logotipo publicitario muy particular. Éste consistía en un dibujo de un bisonte -claramente se reproducía de una forma un tanto esquemática el motivo del “bisonte acurrucado” de la cueva de Altamira-. Hasta aquí todo natural, pero es que la peculiaridad del mencionado logotipo recaía en el hecho de que, de manera supuestamente premeditada, algunos de los trazos que conformaban la figura habían sido resaltados. ¿Con qué finalidad? Pues creo que, una vez más, una imagen vale más que mil palabras:

https://amsterdam08.files.wordpress.com/2011/11/sieso.jpg?w=500

La siguiente pregunta, en pura lógica, sería “¿Sirvió para algo a los políticos interesados esta estrategia de publicidad subliminal?”. Pues parece que no para demasiado, pues en las elecciones de 2003 el PP tampoco consiguió -como ya le había ocurrido en las elecciones previas- la mayoría absoluta, y el PRC, que lo había apoyado hasta entonces, cambió sus alianzas a la espera de mayores recompensas, y pactó con el PSC. La conclusión fue que Miguel Ángel Revilla fue nombrado presidente de Cantabria.

Anuncios

Read Full Post »

¡Chocho-baby, con mi picha tracatrá!

(M.)

En la madrugada del 31 al 1 de junio de 2015, M. estuvo viendo por la tele (en La 1, para más detalles) una de esas “típicas” películas españolas de alto contenido erótico, una de esas películas, como dice él mismo “de folleteo”, y M. ha tenido de nuevo la deferencia de compartir con nosotros el que, al menos aparentemente, era su complicado argumento.

M., como le sucedía al resto de los asistentes que escuchaban su relato y habían visto la película, no recordaba el título; pero, en todo caso, creo que con los datos que ofrecemos aquí, cualquiera que esté interesado seguro que podrá recabar más información.

Sin embargo, lo que nos interesa en este blog -más allá del título de la película o de quién era su director- es el relato que nos hizo M. del argumento, un relato sazonado frecuentemente con algunos de sus personales comentarios. Y es de todo ello, una vez más, de lo que queremos dejar aquí literal testimonio, especialmente para todos los aficionados a las historias de M., que, como bien sabemos, son ya muchos.

Amigos, les dejo con M.

La película de M

[La película que vi ayer por la noche] era de una chica que estaba liada con uno que era profesor de Literatura. Se iba a casar con él y tal. Y de jaleo en un “paf” de ésos, había un gallo -sadomasoquista de ésos- y le dio tres o cuatro hostias a uno y le espatarró allí y le morreó a la otra, y le metió la mano, bien metida la mano.

Había uno que hacía como de alcahuete y cogió unas pastillas de ésas -como tranquimacines- e iba con el Víctor este a un gimnasio , y en el gimnasio había otro colgao, otro “acérrimo” de ésos, otro sádico, y amenazó al Víctor este, al “literario” este, pero de una manera muy loca: “¡Que te voy a meter de hostias, que te voy a reventar!”, y luego le decía: “¡No te lo creas; que es broma!”, y el otro se lo creía. Se comía las pastillas del otro a puñaos, y luego trago de cerveza, y se le caían por la boca las pastillas -¡como una locura tenía!-.

Después fueron a no sé dónde. Fueron al “paf” donde estaba la otra, y se lió de hostias con el otro y le dejó KO, y le dio con una botella de cerveza en la cabeza, y se dieron de puñetazos y patadas bien. Y cogió una máquina de tabaco y se la tiró a la cabeza al otro y el otro cogió un taburete. Y al otro le dejó y cogió a la tía de antes y se la llevó a un sitio abandonado detrás del “paf” y allí se la folló bien follada: la puso contra un coche y se la metió por atrás, con las manos apoyadas contra el coche, y ella daba unos berridos de la hostia.

Después le llama por el móvil a él una alcahueta y la deja a la otra abandonada y la otra decía: “¿Y me dejas ahora así, como estoy, en lo mejor?”. Y yo estaba viendo la película y me la meneaba.

La alcahueta era una rubia que estaba muy buena -preciosa; era la que mejor estaba-. Y luego había también otra que quería también hacer el amor con el Víctor -“La Caterina” de Sin tetas no hay paraíso (Amaya Salamanca)-. Mostró algo… ¡Unas piernas…! ¡Se me puso a mí la gaita! [gesto masturbatorio de M.]. Y se puso el Víctor a follar con la Amaya Salamanca, y le llama por el móvil la rubia esa, la alcahueta, y la deja por la rubia que estaba con el otro gilipollas (con el loco del gimnasio), y que, como el loco no la quería a ella, quería volver con el “literario”, con el Víctor. Y le dice él a ella: “¡Déjalo! ¡No quiero follar!”, y va (la Amaya Salamanca) y se viste. Y vuelve a llamar la otra, y un rollo de la hostia, y dice ésta: “”Bueno, pues ya me quito la ropa otra vez (la Amaya Salamanca)”, y llama la otra, y un rollo de la hostia.

Luego están a punto de casarse o no sé qué hostias. Y se van a casar, y se casan, y se están en la comida y se besan y no sé qué, y la otra le encuentra con los dos garrulos esos, que se estaban dando por culo -se estaban peleando y luego se liaron (se dieron cuenta de que a los dos les gustaban los hombres)-, y la otra -la novia de Víctor- les pescó dándose por culo, dándose tralla. Y la otra quiso volver con Víctor cuando ya se había casado, cuando ya era tarde. Entonces el alcahuete -que salía en la serie de Física o Química– se quería enrollar con la rubia, pero ella quería a Víctor, y los novios, que estaban casándose…, y se vuelven atrás. Y el Víctor, con la rubia alcahueta, y la novia de Víctor se enrolla con… Me parece que la dejan tirada y no se enrolla con ninguno, ni con él ni con ninguno.

Yo creo que uno de los garrulos aquellos se enrolla con la que era novia de Víctor… Yo creo que así quedó; ¡no sé qué jaleo es!

Una iba con unas medias negras, de dibujo, de encaje, que a mí me puso… ¡¡¡buahha…!!!

Se ve bastante; a mí me puso, me puso a tope, a tope con la COPE, COPE… Tendrían que poner películas de ésas…; más cantidubidubidá.

Estaba de comentarista -acabó la tragicomedia de mala manera- Pepe Navarro, hablando de la película con una, con una gallina que estaba también buena, con unas pintas de quinqui de la Virgen.

Es tan erótica que la tuvieron que echar a la una y pico de la noche, a las dos.

Un día de éstos, cuando tenga dinero, voy a ir a torar, a saltar, como dicen aquí, a torar. ¡Deja a ver! A putas, donde pueda, con una buena gallina.

¡No veas cuántas revistas tengo yo en casa de Penthose y de Playboy! ¡Como 50 revistas!

Read Full Post »

Queridos lectores, cuando todos pensábamos que nuestro compañero M. ya no nos ofrecería nuevos relatos de sus estrambóticas peripecias, una tarde como otra cualquiera nos volvió a sorprender, y nos contó que esa misma mañana se había “echao el pantalón”. Y es gracias a su particular amabilidad por lo que podemos traerles una nueva aventura suya al blog. Como siempre, la transcribiré literalmente.

Les dejo de nuevo con M.

Esta mañana me tuve que bajar el pantalón. Me levanté pa´ ir… pa´ hacer…, pa´ ir a eso [al cursillo que M. está haciendo].

Lo había hecho [cagar] en casa bien, y subí ahí, a la Plaza de la Constitución arriba, y me hice un “chiri”. Después, iba ahí fumando y tosiendo y tal…, y dije: “¡Mecagüendiós! ¡Qué ganas tengo [de cagar]! Si llego allí, igual…, ¡no sé qué…! ¡Me lo hago allí!”.

Me metí allí donde las vías, donde la FEVE, yendo allá pa´ donde los gitanos, yendo pa´ Eroski, allí donde las vías. Allí, entre las hierbas, entre los plumeros, metí el culo entre las hierbas y allí lo hice [cagar], y salía todo agua, todo líquido. Y cuando me levanté se me quedó una hierba de plumero trabada en el culo, y pensé que me cortaba. Me subí el pantalón y me marché. No me limpié porque como había allí hierba…, ¡por si me corto!

Pasaba algún coche, pero yo estaba a lo mío. ¡Si me ven, que me vean! ¡Lo que hago es lógico! ¡No me estaba haciendo allí una paja! ¡Estaba cagando! ¡Lo pide el cuerpo!

Para mí que fue la naranja que comí anoche. Por la mañana lo había hecho [cagar] antes. La naranja me la comí después [de cagar -en casa-]. Eran naranjas buenas. ¡No me he comido naranjas mejores que ésas!

Después fui al baño del cursillo, y pa´ limpiarme gasté como un metro de papel o más, ¡mucho más! ¡Y venga a sacar papel mancha´o!

No atasqué el baño: ¡tenía buen sifón; buena cisterna!

M. ECHA PANTALÓN

Gracias de nuevo, M.

Read Full Post »

Fue durante mis años de colegio cuando tuve la fortuna de tener a quien fue ciertamente una buena profesora de Lengua y Literatura. Se llamaba (y llama, por lo que sé) Cristina, y la recuerdo ahora con lejano cariño y sincera admiración.

Admiración porque con ella aprendí mucho, mucho más de lo que pude aprender después sobre los rudimentos y entresijos de la lengua española y sobre el arte de la Literatura.

Sería en octavo curso, si es que no fue el séptimo, cuando Cristina nos mandó aprender un poema, un poema que era de Neruda y que, pienso, fue el primer poema que aprendí de memoria y que fui capaz de recitar -tal vez- en público.

Quizá porque aquella época de la vida marca en gran medida lo que somos hoy, y también porque son francamente hermosos, tanto por este poema como por aquel otro de Machado, ya reproducido en el blog y en el que el autor “sueña caminos de la tarde”, siempre he sentido un cariño y una nostalgía muy especiales.

Y es porque quiero dejar constancia escrita del mismo y compartirlo con todos ustedes, queridos lectores, por lo traigo hoy a este modesto espacio de la Red aquel poema de Neruda, aquel poema que, consciente e insconscientemente, siempre ha estado ahí.

Disfrútenlo, pues, como todavía, pasados ya tantos años, lo disfruto yo.

Para que tú me oigas…

Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.

Read Full Post »

LNC

Lágrima Negra es otro de los curiosos personajes que me ha tocado en gracia conocer. Habría que decir de él, en primer lugar, que una vida “castigándose duro el cuerpo y la mente” ha terminado por hacer mella en él, pero ahí sigue, al pie del cañón, pululando por calles rodeadas de espantosos bloques de pisos.

En los últimos tiempos uno de los principales objetivos de Lágima Negra es salir de cuevas, pero resulta que no quiere ir solo: quiere que un profesional del tema le acompañe, porque a él le da miedo adentrarse en solitario en las oscuras profundidades de la tierra. Y un buen día creyó haber encontrado al especialista de sus sueños, pero, al poco, terminó por darse cuenta de que éste le iba dando largas.

En todo caso, nos dejó, para deleite del personal (o tal vez sólo para mi deleite personal), sus reflexiones sobre el asunto, algunas perlas de sabiduría, que quiero recoger ahora fielmente en el blog.

Puede que una vez más, mi queridos lectores, no entiendan bien qué quiso expresar Lágrima Negra con sus frases. Quédense simplemente entonces con que lo que él quería era que lo acompañasen a visitar una cueva, porque tenía miedo de entrar pero no salir. Quédense simplemente con que, mientras hablaba sobre todo ello y le iban al tiempo dando largas, nuestro protagonista reflexionaba sobre lo que en esos momentos veía o se decía, en frases deshilvanadas y a menudo sin sentido claro, que he decido finalmente agrupar en esta entrada para dar cierta sensación de continuidad al “discurso”.

Y dicho esto, les dejo hoy con Lágrima Negra.

“Siempre me tendrás a mí para que respondas por dónde.” […] “Salgo a hacerte la lata, a ver si tienes los cojones de llevarme a una cueva.” […] “A que la tecnología avanza… He visto la última que han sacado… ¡y es una becerra!” […] “Planos de ruptura, por donde se ha cascado la principal cáscara de arriba.” […] “Que el centro lo vas a sacar del centro.” […] “¡Déjame oír la música, Milio, que no tienes cojones de llevarme!” […] “¡Coño!, mejor uno de ésos que… que otro.” […] “Pero yo a los a los 4 ó 5 metros que no veo la luz, ¡piff…!, me echo pa tras.” […] “Lo que necesito es que marque las cuevas (…). Si estoy por aquí es por algo. Ya he venido 12 ó 15 veces. Pero no me lo dice. ¡Se cree que estoy de cachondeo!” […] “El petardo le concentra de una cosa, pero le descentra de 200.” […] “El aceite (en Marruecos) era pa matar… ¡A veces te morías porque se te había olvidado respirar!” […] “Está: La Coruña, Asturias, el País Vasco, Zaragoza y luego Barcelona, y en el medio el paso a Francia… ¡Hendaya!” […] “No me voy a tirar a batallas que no sé si voy a ganar. Prefiero entrar en alguna en que ya haya estado. Suerte o muerte… ¡Porque la realidad no existe!” […] “Depende de lo que hables sabes cuáles son los túneles, y sabes dónde estás tú.”[…] “Milio no me va a llevar allí, a una cueva, ni con dos cojones.” […] “Tú la vida la buscas en las piedras; yo la busco en la vida. “[…] “¿Sabes cómo firmo yo? Pongo `x´ al cuadrado, porque `x´ es la incógnita, y multiplícala por la misma parte. La `x´ no se sabe nunca lo que es, hasta que yo te lo diga.” […] “Me puedo morir ¡y tú qué sabes si estoy muerto o estoy vivo!” […] “Si me sé algo y si él sabe algo (otra cosa), ¡pues juntamos las dos partes!” […] “Ni La Pinta, ni La Niña, ni La Santa María… ¡Tú ninguna de las tres vírgenes cogiste!” […] “Por Navidad se reúnen la familia, el grupo de conocidos, ¡como nosotros hoy!” […] “Hasta a partir de hoy a mediodía no empieza la cosa a petarse.” […] “Al que quiero es aquí a éste, ¡al Capitán América, a Emilius!” […] “Yo me salgo del peso excesivo enseguida…. Visto así: si es excesivo, pues me sobra.” […] “Tampoco me deja la madre verle tanto las notas, ¡con que vea la calificación!” […] “Date otra vuelta [a la bufanda], a ver si, entrando en calor, respiras.” […] “Tontas las algarrobas…, ¿no?” […] “Me las apañé, como punta en cama.” […] “A mí por potencia que no falte, pero `por mecagüendiós´, si hay que hacerlo, se hace.” […] “¡Coño!, si entro aquí, ¡para qué voy a estar marcando 5 segundos!” […] “No busques la `x´. Milio ya tiene una `x´, una `x´ infinita…, ¡que no me quiere llevar a la cueva ni por sus santos cojones!” […] “Nunca juegues la partida si no quieres perderla.”

BONUS TRACK:

“Si tengo que entrar, entro, pero entrar y no salir…, ¿sabes?” […] “Sabes que es mejor entrar con los pies por delante, ¡y luego te empujas con los hombros!” […] “Tú di que sí; pero siempre negativo.”

Read Full Post »

Nuestro compañero Traven nos ha relatado nuevos sueños, nueva materia onírica, susceptible de ser interpretada por algún psicólogo argentino.

Como ya señalaba yo mismo en otra entrada, tal vez últimamente no hablemos mucho de Arqueología sobre el terreno, sí, pero es que ahora nos estamos especializando en excavaciones centradas en las profundidades de la mente humana.

Ahí van tres sueños o fragmentos de los sueños de Traven.

—————————————

Sueño (Santander, sin fecha)

Estoy en una pequeña iglesia de madera, típica del sur de Estados Unidos, en lo que parece una boda. Por alguna razón abandono el edificio. Lo siguiente que recuerdo es mirar desde lo alto de un precipicio, acompañado de dos personas, cómo unos hombres a caballo ascienden por una montaña. Cuando están llegando a la cima vamos a su encuentro. Uno de mis compañeros monta a caballo por delante de mí. Yo disparo con un rifle contra los jinetes que se aproximan.

———————————–

Astronauta (17 de noviembre de 2012, Cambridge)

[…] En la siguiente escena me pierdo en un laberinto de pasillos, del que puede ser el mismo edificio, con mi amigo F. P. En algún momento nos separamos, y justamente entonces encuentro la salida. Hago lo posible por atraer a F. P. hacia donde yo estoy, ya sea con gritos o golpeando las paredes. Es entonces cuando me doy la vuelta y me encuentro a mi compañero de universidad H. S. vestido con un chándal de la Selección Española de Fútbol, de aspecto algo anticuado… ¡Me hizo recordar mis propios chándales de la década de los noventa!

————————————–

Lo primero que me atrajo de ella fueron sus piernas (18 de noviembre de 2012, Cambridge)

[…] Decido no ir a clase ese día. Me justifico con alguien, tal vez mi padre, arguyendo que no tiene mayor importancia, que ya había faltado el día anterior y que no pasaba nada porque faltara un día más. Deduzco que mis amigos desaparecen del restaurante [en que nos encontrábamos]. En unas escaleras que llevan a la segunda planta me encuentro a la actriz porno Lexi Belle. ¡No tiene piernas! Me acerco y le pregunto si está bien. Responde que sí. Insisto, y comienza a llorar. Hay algún tipo de acercamiento erótico.

Lo último que recuerdo es colocarla sobre unas piernas ortopédicas en el mismo restaurante, en donde supongo que se encontraba sentada antes, pues era el único espacio vacío en una mesa ocupada por varias personas.

Read Full Post »

Mis queridos amigos, hoy vuelve como “artista invitado” uno de los máximos conocedores del mundo de la Botánica que tenemos en Cantabria (y me atrevería a decir que en España). Me refiero a Gonzalo Valdeolivas, que en todo momento ha estado presto a nuestra invitación de regalarnos alguna colaboración y que siempre nos adelanta algunos de sus descubrimientos en primicia.

El profesor Valdeolivas, que lleva años explorando incansablemente la región en busca de ejemplares de nuevas especies, en esta ocasión nos ofrece una curiosidad botánica que ha descubierto en el Parque de Mataleñas, un parque santanderino que podría ser una auténtica joya y del que pienso que hoy en día está tristemente olvidado y dejado a su suerte por parte de nuestras maravillosas autoridades municipales. Sin duda, sí, este abandono, más allá de lo que ya hayamos podido decir hasta el momento, merece su correpondiente entrada actualizada en el blog.

Dicho esto, el descubrimiento de nuestro querido Gonzalo Valdeolivas nos recuerda que hay plantas que florecen en invierno, que la vida vence siempre a la muerte… Deberíamos recordar también que ya estamos en primavera, y que este ciclo se repite una y otra vez, infinitamente.

En fin, señoras y caballeros, les dejo con el Sr. Valdeoliovas. Que lo disfruten.

Romuleas 1

Hacia mediados de febrero, las praderas del Parque de Mataleñas, salteadas de árboles, ofrecen un color azulado unos pocos centímetros por encima del suelo, debido a la floración de las bulbosas romuleas (Romulea bulbocodium), pertenecientes a la familia de los lirios y azafranes (Iridáceas).

Tienen flores con corolas de unos 15 cm de longitud que se abren como estrellas de 6 tépalos, rodeando a 3 estambres y a estilos de ramas blancas. En la base de las flores hay unas brácteas más anchas y cortas que las estrechas y arqueadas hojas, que apenas levantan del suelo. Se pueden contar unas 24 flores en superficies de 120 cm2.

Comparten hábitat con las margaritas costeras (Bellis sylvestris), plantas algo mayores que sus parientes las margaritas comunes, como se ve en la foto.

Romuleas 2

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »